Las ONG de la Coalición tienen una gran experiencia de campo, pero todas están convencidas de que montar proyectos no bastará para cambiar las cosas en forma decisiva. Esperan hacerlo de antemano, allí donde nacen las decisiones políticas, donde se negocian las estrategias de desarrollo, donde son tomadas las grandes decisiones financieras determinantes para hacer avanzar el tema del agua. El acceso al agua es antes que nada un problema de voluntad política y de cambio de mentalidad y de prácticas por parte de los actores que intervienen en el área del agua y el desarrollo. La Coalition Eau tiene pues dos propósitos. Por un lado, proponer otras formas de ver y hacer, más sociales y preocupadas por los humanos que se esconden detrás de estas cifras alarmantes. Por otro lado, sacudir a quienes podrían actuar ; aquellos que tienen poder de decisión, voluntad y son capaces de cuestionar sus propios métodos.
Para alertar. Para que el tema del agua pase del discurso a la acción, la Coalición debe poner a prueba los compromisos de los actores del agua a través de los hechos. Esto consiste en vigilar los esfuerzos realizados por Francia, Europa y los organismos internacionales para alcanzar el Objetivo de Desarrollo del Milenio n°7. Hay que alertar sobre las deficiencias de la ayuda y denunciar las posibles incoherencias, la inactividad y los abusos.
Para proponer. La Coalición tiene por principal preocupación compartir su experiencia para que la ayuda resulte más significativa y eficiente. Con este fin, hay que alimentar de forma constructiva el debate sobre las cuestiones claves relacionadas al tema del agua, particularmente compartiendo la experiencia y el conocimiento de campo de las asociaciones (tanto miembros como no miembros).
Para unir. Nada funcionará sin una movilización coordinada entre actores del Norte y del Sur. Para que las voces de las asociaciones, tanto del Sur como del Norte, sean integradas en los procesos de decisión, deben ser mejor transmitidas. La Coalición ayuda a crear este vínculo, multiplicando los contactos con redes que militan por el acceso al agua y al saneamiento, tanto en Europa como en otras partes del mundo.
Para informar. La presión de la opinión pública siempre ha desempeñado un rol primordial para hacer evolucionar nuestras sociedades. Para los ciudadanos y medios de comunicación que están alertas, la información diversificada es esencial. Para permitir un análisis libre y bien documentado de la situación, la Coalición difunde la posición de actores desprovistos de intereses privados e independientes de los poderes públicos.
Una decena de estructuras trabajaban en forma regular y continua desde hace varios años, especialmente para proponer avances constructivos durante el G8 de Evian en 2003, la Comisión del Desarrollo Sostenible (CDD 13) en 2005 y luego en foros como el del agua oficial y alternativo de México en 2006. Estas movilizaciones han confirmado la necesidad y la utilidad de profundizar los intercambios entre ONG en forma sostenida y de promover nuestra experiencia alternativa.
Luego del Foro Mundial del Agua de México en marzo del 2006, nace la idea de crear una Coalición dotada de una coordinación permanente. Poco más de un año más tarde, este proyecto toma forma, particularmente gracias al apoyo brindado por agencias y poderes públicos (MEDAD-Ministerio francés de la ecología del desarrollo y planeamiento sostenibles, Ministerio francés de Asuntos Extranjeros, Agencia Francesa de Desarrollo), que ven en la Coalición un medio para facilitar el diálogo con los actores asociativos del sector.
Para hacer avanzar la cuestión del agua, hay cuatro puntos en los cuales la Coalición hace hincapié para proponer otras formas de ver y hacer (a través de grupos de trabajo que reúnen a ONG miembro) :
¿Cómo hacer para que el servicio público del agua sea accesible para todos ?
¿Cómo asegurarse de que los actores locales estén verdaderamente en el centro de las decisiones y de los programas ?
¿Cómo hacer para que los financiamientos para el agua estén a la altura de lo que está en juego, tanto en términos de eficiencia como de volumen ?
⇒ ¿Cómo preservar los recursos en agua, tanto en calidad como en disponibilidad ?
Mensaje 1 : ¡No queremos más compromisos ! Hay que pasar a la acción : decidir, calcular, gastar. Sin voluntad política, no hay responsabilidad pública. Sin responsabilidad, no hay medios.
Los anuncios de la comunidad internacional se multiplican a lo largo de los años, pero pierden credibilidad día tras día, puesto que no son acompañados por medios. En tanto que ONG profesionales del sector del agua, nos dirigimos hoy a los actores del poder público que tienen el poder de decisión. El dinero está disponible, pero la voluntad de afectarlo al agua como prioridad es todavía débil. No queremos nuevos compromisos, sino que las declaraciones anteriores sean aplicadas. Según la Coalición, para empezar, hay cinco cosas que deben cambiar :
El agua no es un gasto ; es una inversión al servicio de todos los demás sectores que permiten el desarrollo de un país. Los fondos afectados al agua tienen repercusiones positivas que van más allá del sector agua y saneamiento (particularmente sobre la salud, la educación y las mujeres). Al contrario, negar prioridad a este sector en los presupuestos nacionales tiene un costo humano y económico colosal.
Dar seguimiento al plan de acción sugerido por el PNUD (reporte 2006). Para avanzar hacia los ODM, un plan de acción concreto y concertado debe permitir identificar las fuerzas y medios movilizados y los obstáculos por superar. Un dispositivo de seguimiento y monitoreo debería permitir arbitrar tanto los avances como los retrasos. Todos los responsables públicos deben comprometerse, tanto los Estados del Sur como los del Norte, la comunidad internacional, las administraciones locales, entre otros.
A pesar de la inercia general de los últimos años, las promesas han sido cumplidas en algunos países. La experiencia muestra que los países que han avanzado no son necesariamente los que han estado confrontados a grandes programas de reforma apoyados por organismos como el Banco Mundial. Los ingredientes clave han sido más bien una voluntad política fuerte por parte de los poderes públicos, el diálogo social y una participación activa extendida a todos los actores de una comunidad, como por ejemplo en Brasil.
Duplicar la ayuda pública francesa para el desarrollo en agua y saneamiento. Es importante poner sobre la mesa montos precisos, vencimientos y plazos así como la afectación precisa de estos financiamientos.
En materia de ayuda internacional, la cooperación estatal debe desempeñar un rol clave. Pero ésta es insuficiente y la solidaridad internacional todavía es débil en su conjunto. Hay que apelar a todas las fuentes posibles de financiamiento, con un llamado particular al financiamiento descentralizado (origen y destino), que debería ser masivamente desplegado con el fin de reforzar el apoyo brindado por la ayuda pública estatal para el desarrollo.
Mensaje 2 : ¡Detengamos aquello que no funciona ! Por un enfoque humano y anclado en el interés general. Como ONG, proponemos compartir otros conocimientos y experiencias.
El acceso al agua no es un desafío industrial y no puede ser reducido a un asunto técnico. Las cosas no avanzarán mientras se ignoren cuestiones como la prioridad social, el desafío democrático y las presiones existentes sobre este codiciado recurso. Para la Coalición, hay cuatro cosas que deben cambiar :
No llegaremos a ninguna parte sin un servicio público efectivamente manejado y controlado a nivel local. Salgamos de las ‘frases hechas’ sobre la implicación de los actores locales para orientarnos más bien hacia una atribución efectiva de responsabilidades, y pongamos verdaderos medios a disposición para apoyar a estos actores allí donde expresan necesidades de fortalecer sus competencias. Busquemos y apoyemos esas debilidades precisas.
Hay que desplazar la lógica que consiste en ubicar a la rentabilidad por delante del interés social, ya que ésta excluye constantemente a aquellos a quienes apuntan prioritariamente los OMD. Si la voluntad es llevar realmente el agua a las poblaciones en dificultad, un cambio de lógica se impone. Social y económico todavía son presentados como antinómicos. Ahora bien, reconciliadas, estas 2 preocupaciones pueden dar excelentes resultados. Pero esto funciona siempre y cuando lo financiero esté al servicio de lo social y no al mero servicio de la rentabilidad, de la economía mundial o de la especulación. Los actores públicos deben asumir la necesidad de financiamiento del servicio público y debemos procurar las soluciones económicas que permitan un acceso amplio al recurso.
Disponibilidad del recurso : ¿qué haremos de nuestros servicios públicos sin acceso al recurso ? No nos escondamos detrás de un cambio climático que determinaría todo lo que sigue. Si bien el imperativo climático debe estar integrado, queremos enfatizar que el golpe fatal al agua viene sobretodo y directamente de elecciones humanas perfectamente reversibles en la actualidad. Cesemos la esquizofrenia y respondamos de forma responsable a la evidente urgencia ecológica. Solamente una aplicación amplia de la gestión integrada podrá revertir el daño actual. Hagamos que la GIRH (Gestión Integrada de Recursos Hídricos) pase del discurso a una práctica operativa y convincente para todos.
El agua es motivo de tensiones crecientes en el mundo. El acaparamiento del recurso por unos u otros constituye una amenaza de conflictos a mediano plazo y constatamos pocos esfuerzos de anticipación. Es urgente ratificar la convención internacional para incitar otras adhesiones y multiplicar la gestión regional de los cursos de agua, incluyendo a la sociedad civil a nivel local, regional e interestatal, como en el caso de la Autoridad de la Cuenca del río Níger.